Todo es frío, todo se alborotó con el viento
Y una nube que amenaza nuestros cuerpos
Pero el día aparece para erradicar el adiós
Y cubriremos las ansias con tu manto celestial
No hay dilema que la mente no pueda repartir
Entre 4 o 5 cosas que te invitan a partir
Si es posible, yo quiero conseguir
Un abrigo que me cubra por siempre de tu adiós
La pradera no se cansa de estar siempre a los pies
De una cabra que seduce con sus ojos a la soledad
Y en ese instante en que todo lo incendia la ambición
Yo vivo esperando para verte decirme adiós
Nunca te juntes más allá de los esteros
Yo siempre estaré a tu lado al descansar
Y no me mires que me quedo perplejo
Iluminado de tanto amar, de tanto amar...
Fue en enero que el rayo láser de tu inocencia
Penetró mis pupilas ya secadas por la sed
Fue en enero cuando de repente el silencio se rompió
Y esa brisa para siempre en mi alma se instaló
Si busco un consejo, más allá del mar
Siento que vuelvo a vivir en el ayer
Adentro es mejor, pues no hay espejismos
Y quizás estemos protegidos del adiós.